Conflictos, traumas, fobias, trastornos, enfermedades, síndromes, violencia, acompañados de desdicha absoluta que jamás podrá ser llenada ni reemplazada… ¡jamás podrá ser disuelta! Un agujero negro: un vacío infinito, insaciable, impredecible, que extingue, atrofia, denigra y altera al huésped. Sufrimiento puro. Coexisten en una utopía, modificada por su exánime intelecto, perpetuada por su depresión. Con vicios, modas, amigos embaucadores, tratan de saturar aquel abismo pero su empeño es efímero, infructuoso y falaz.
¡Qué pena me da su vacío!
No hay comentarios:
Publicar un comentario